XX ENCUENTRO ANUAL DE EARA

 

Crónica de un reencuentro triunfal

 

Sábado 12 de noviembre. Año 2022. 8.35 am. La vicepresidenta Cristina intercepta a los primeros en llegar ni bien bajan del auto. Hace ya un par de horas un micro proveniente de Villa María, la dejó en la zona. Pese a la vigilia, se ve fresca y contenta. Se suceden los primeros abrazos. Al tocar timbre, Pablo Sigwald los recibe con un chiste por el portero eléctrico. Al rato, el portón rojo se abre y el primer grupo de la comisión se dispersa por las salas dando curso a los preparativos. Pronto llega la segunda troupe organizadora, las M. María Laura, María T, María Ángela y Mariana C se abren paso con cajas y carpetas. Miramos los relojes y sabemos que, contra todo pronóstico, viento y marea, está arrancando un nuevo Encuentro Anual de EARA.

¿Amerita tanta épica la realización de un evento tradicional? En esta ocasión, sí; porque para la Asociación llevar a cabo el vigésimo encuentro anual de capacitación y perfeccionamiento representa de algún modo, la culminación de una gran gesta.

A principios del año 2021, la Comisión anterior, habiendo agotado sus recursos y energías en el marco de la pandemia, y al no encontrar vías de acción para darle continuidad, había propuesto la disolución de la Asociación. Afortunadamente, la actual Presidenta María Ángela Silvetti con el apoyo de la Secretaría Silvia Gattafoni pidieron una prórroga y empezaron a organizar un plan de salvataje. Así, llamando y escribiendo uno a uno a socios y socias lograron conceder a EARA otra oportunidad.

Este episodio fue, sin embargo, tan solo el principio de un largo recorrido pleno de desafíos, trámites y adaptaciones. Un camino que nos permitió llegar una vez más al emblemático Molino del Manzano para aprender, compartir y brindar por la vigencia del oficio que nos apasiona y la comunidad que lo resguarda.

Al margen del programa, siempre deslumbrante, los Encuentros de fin de año proponen una distendida reunión social en un escenario idílico. Este año, después de las restricciones a la presencialidad, el poder reencontrarnos cara a cara, tuvo un sabor especial. Asistieron nuevas socias que descubrieron en la propuesta una posibilidad para embeberse en el oficio y conocer a sus referentes y colegas. Como siempre, la talentosa y simpática pareja de Vicky y Pablo Sigwald nos deleitaron con su humor, amabilidad y su encantador y vegetalmente exuberante molino papelero.

Se contó con la presencia de eminencias de las artes del libro como Marina Soria, invitados especiales como el querido Pedro Díaz, Emanuel Sutholiv y Masao, cuya propuesta sorpresa resultó fascinante. También contamos con la posibilidad de comprar las hermosas herramientas de Tres Puntos. Hubo sorteos donde todos los asistentes recibieron premios, se distribuyó el número 32 de la publicación Códice y fue muy gratamente sorprendida quien escribe, con un gesto de despedida y reconocimiento.

 

Recuperando tradiciones. Nuevas socias honorarias

 

La tradición es el punto donde el pasado y el presente confluyen. Es la presencia de un legado que se transmite de generación en generación. Dentro del extenso acervo cultural, hay valores, prácticas, y rituales que trascienden. En este caso, junto a la participación en la Feria del Libro, los Encuentros Anuales forman parte de las principales tradiciones de la Asociación. El nombramiento de socios honorarios, es otra y se ha vuelto a realizar en esta edición, luego de más de cinco años .

En el plano simbólico, es un gesto de gratitud y reconocimiento a personas claves en la trayectoria de EARA. En el marco del evento fue una breve ceremonia donde se homenajeó a Beatríz Ávalos, socia fundadora y ex presidenta, Dina Adamoli, ex presidenta y pilar institucional y Patricia Figueroa, referente indiscutible del oficio y la asociación, quien con gran solidaridad contribuyó a la formación de muchos colegas. Recibieron flores y medallas y el aplauso entusiasta de sus colegas. En representación de Patricia, recibieron los honores su hija y su hijo.

Sábado 12 de noviembre. Año 2022. 5.20 pm. Para la merienda, además de las masitas, Julia y Beatriz nos convidan con unos postres caseros, en ambos casos de recetas familiares. Los vasos de sidra yacen en la mesa junto a las tacitas de té y café. Alguien súbitamente exclama, ¡la foto! No hace falta explicaciones. Está por actualizarse otra tradición, la última de la velada. Nos acomodamos del otro lado de la piscina. El día estuvo pesado y por momentos nublado, pero ahora nos ofrece un poco de sol. Sonreímos.

Nos despedimos y nos llevamos el sentido de las palabras inaugurales de Marian y Vicky, una asociación es como la encuadernación, reúne voluntades; es como un libro, se puede reparar cuando se daña, debe ser funcional, tener buena estructura y lo más importante, sus cuadernillos deben permanecer unidos.

por Belén Rodríguez Bertoni.